Porque no decides cuando sabes que alguien va a opinar. #18
Sobre este episodio
Porqué no decides cuando sabes que alguien va a opinar. ¿Te has frenado alguna vez justo antes de tomar una decisión porque ya imaginabas la cara de desaprobación de alguien? A veces lo tenemos claro. Pero en el momento en que aparece la posibilidad de molestar a un jefe, a un socio o a la familia, la decisión deja de ser nuestra. y pasa a depender de "cómo vamos a quedar". Y luego lo vestimos como prudencia. Aunque también lo podrias convertir en "esperar el momento adecuado". Pero la verdad es más incómoda: es miedo a la exclusión. Nuestro cerebro primitivo todavía cree que perder el favor del grupo significa peligro de muerte. Por eso, priorizamos la aprobación externa sobre nuestra propia coherencia. Pasamos más tiempo gestionando la posible reacción del otro que ejecutando la decisión. Protegemos una imagen de nosotros mismos que ya no nos representa. Como dice Ichiro Kishimi en "The Courage to Be Disliked", muchas veces no evitamos la decisión, evitamos el riesgo de dejar de ser aceptados. El coste es altísimo. Cada vez que eliges "quedar bien" en lugar de actuar con libertad, refuerzas un patrón que te hace dependiente. Y ese patrón acaba limitando tu capacidad de liderar y prosperar. En Liminal hoy hablamos de cómo romper este bloqueo y recuperar el control. ¿A quién estás evitando incomodar mientras te frenas a ti mismo en algo que ya tienes claro?