La rutina que ya no notas también decide por ti #47
Sobre este episodio
La rutina que ya no notas también decide por ti La prisión más eficaz no es siempre la que se ve, sino la que deja de parecer prisión. Este texto hay quien lo atribuye a Dostoyevski, aunque esa autoría habría que verificarla antes de citarla como frase literal. Pero la idea, incluso sin atribuirla, merece que paremos un momento. Ocurre, que a veces no estás atrapado porque alguien te impida salir. Estás atrapado porque has repetido tantas veces una forma de vivir que ya no la reconoces como una elección. El mismo recorrido y la misma respuesta. La misma manera de llenar el silencio y luego un día que ya no dices “esto es una rutina”. Solo dices: “esto… esto soy yo”. Bienvenidas y bienvenidos al podcast de liminal. Muchas gracias por estar aquí y suscríbete en cuanto puedas para no perderte los próximos episodios, y para no perderte ideas y conceptos que puedan ayudarte a mirar con más claridad lo que normalmente pasa desapercibido en la vida. Y la rutina en este caso, como decíamos antes, no es el enemigo. De hecho, sin rutina no podríamos vivir, porque necesitamos automatismos, y sería agotador despertarte cada mañana y tener que decidir conscientemente cada pequeño comportamiento diarios, cómo lavarte los dientes, decidir dónde poner las llaves o cómo empezar una mañana normal. Tu cerebro no quiere gastar energía en todo. Tu corteza prefrontal, ya sabes, la que participa en la planificación, el foco y la función ejecutiva, tiene una capacidad limitada y no puede estar al mando de cada detalle. Por eso el cerebro busca atajos y automatiza. Convierte en fondo de armario todo lo que ocurre muchas veces, para poder reducir carga cognitiva. Te permite vivir sin deliberar cada minuto o cada segundo sobre lo que tienes que hacer. Y eso te ayuda si, … pero… hasta que deja de ayudarte.