Los rostros de la fe V - Bartimeo la fe que clama y no calla
Sobre este episodio
Cuentan los evangelios que a la salida de una ciudad llamada Jericó, un hombre ciego estaba sentado junto al camino mendigando. Su nombre era Bartimeo, no sabemos mucho de su pasado, solo sabemos que era ciego y que, muy probablemente, debido a su ceguera había llegado a la mendicidad. No tenía prestigio, no tenía posición, no tenía visión; sin embargo, tenía algo que muchos no poseen, tenía claridad interior.