Los rostros de la fe VI - La mujer encorvada
Sobre este episodio
A veces los sufrimientos irrumpen en la vida como una tormenta desplegando toda su fuerza y su furor. Luego, como tormenta que pasa, nos dejan devastados y es necesario levantarnos de nuevo, desde los cimientos. Hay otros sufrimientos que como una pequeña semilla comienzan a crecer dentro de nuestro ser y, poco a poco, se van haciendo más grandes y más profundos; se quedan a vivir permanentemente con nosotros. Dieciocho años con un padecimiento no describen una crisis; son una vida reorganizada alrededor del dolor. Aquella mujer no atravesaba un episodio pasajero, sino una condición que había moldeado su postura, su manera de caminar y quizá hasta la forma en que los demás la miraban; ya no era simplemente una mujer, era la mujer encorvada.