Los rostros de la fe X - La hija de Jairo es levantada de la muerte
Sobre este episodio
El pasaje del evangelio que nos relata la historia de Jairo nos muestra con gran fuerza tres rostros diferentes de la fe: El primero es la súplica, el segundo la perseverancia, aún cuando todo parece perdido, y el tercero es el rostro de Cristo que no se intimida ante la muerte. Jairo no solo es el padre desesperado, es un hombre de posición en la jerarquía religiosa, de prestigio social; es un hombre que desciende de su rango para postrarse ante Cristo, porque hay sufrimientos que rompen con la compostura social y la pretensión de control. Cuando la enfermedad toca a un hijo, cuando la vida de un ser amado parece escurrirse entre los dedos, el alma descubre con claridad su verdadera condición. Somos criaturas necesitadas, frágiles, incapaces de sostener por nosotros mismos a aquel a quien más amamos. Jairo es un espejo de todos aquellos que alguna vez han corrido hacia Dios con el corazón roto. Su historia no es solamente la historia de un milagro de resurrección; es la historia de una fe probada en la urgencia, en la interrupción, en la demora y aún en la noticia de la muerte.