Ezequiel 9 "Visión de la muerte de los culpables"
Sobre este episodio
La misericordia de Dios, no es una reacción emocional ante el sufrimiento humano, sino una expresión soberana de su voluntad. Dios no concede misericordia por mérito alguno en el hombre, sino por su propósito redentor en Cristo, determinado antes de la fundación del mundo. Esta misericordia es eficaz, transformadora y particular, alcanza a los elegidos no solo para librarlos del juicio, sino para renovar sus corazones y conformarlos a la imagen de nuestro Señor Jesucristo. En medio del justo castigo por el pecado, Dios revela su compasión al preservar un remanente fiel.