Salmos 51 "Arrepentimiento y plegaria pidiendo purificación"
Sobre este episodio
Dios es santo, puro y sin mancha. Solo por la sangre de nuestro Señor Jesucristo tenemos libre entrada ante su trono, todo lo tenemos por gracia, pero no podemos tomarla como excusa para el pecado, como hijos de Dios estamos llamados a vivir alineados a su palabra, a obedecer sus mandamientos y vivir con temor de Dios, con el deseo de honrarle y glorificarle con todo lo que hacemos. No dejemos que nuestros deseos nos dominen y vivamos en pecado, vivamos entendiendo que cada paso que damos lo hacemos delante de la presencia de DIos, para su gloria.