Ezequiel 18 B "El camino de Dios es justo"
Sobre este episodio
El nuevo nacimiento es una obra soberana del Espíritu Santo por la cual una persona, muerta en sus delitos y pecados, es vivificada espiritualmente y hecha partícipe de la vida eterna en Cristo. No se trata de una reforma externa, sino de una transformación radical del corazón, donde Dios concede una nueva naturaleza y una relación con Él. La regeneración es un acto de gracia, no de mérito humano, y marca el inicio de una vida guiada por el Espíritu, en comunión con Dios y en obediencia a su Palabra.