Ezequiel 20 "Modo de proceder de Dios con Israel"
Sobre este episodio
La gracia de Dios se revela de manera gloriosa en nuestras vidas, aunque una y otra vez nos rebelamos contra Él, siguiendo ídolos y despreciando sus mandamientos, el Señor no nos destruye por completo, sino que actúa por amor de su nombre. Su fidelidad no depende de nuestra obediencia, sino de su carácter santo y misericordioso. La gracia de Dios consiste en que, aun cuando merecíamos juicio inmediato, Él nos dio la oportunidad de arrepentirnos. Así, debemos recordar que la gracia no es una licencia para pecar, sino un llamado a volvernos a Aquel que, en su infinita bondad, nos sostiene a pesar del pecado.