Ezequiel 26 "Profecía contra Tiro"
Sobre este episodio
El orgullo del hombre surge del corazón humano que se convence de poder sostenerse por sus propios méritos, recursos o sabiduría, sin necesidad de depender de Dios. Este engaño espiritual lleva al hombre a exaltar sus logros, ignorando que toda capacidad y provisión provienen del Creador. El orgullo no solo distorsiona la percepción de la realidad, sino que endurece el alma contra la corrección, la humildad y la adoración genuina. Es una rebelión sutil que busca desplazar la gloria de Dios para colocar al yo en el centro.