Mateo 4 "Jesús principia su ministerio"
Sobre este episodio
La verdadera dependencia a Dios consiste en reconocer nuestra incapacidad de vivir por nosotros mismos y admitir que necesitamos continuamente de su gracia, dirección y provisión para caminar conforme a su voluntad. Las necesidades materiales jamás deben apartar nuestra mirada de la confianza, la adoración y la obediencia al Señor. Depender de Dios implica someterse a su voluntad, descansar en su cuidado aun en medio de la prueba y confiar en que Él es suficiente para sostenernos, guiarnos y fortalecernos en toda circunstancia.