Salmos 127 "La prosperidad viene de Jehová"
Sobre este episodio
Como hijos de Dios debemos entender que dependemos absolutamente de Él, que ningún esfuerzo fuera de su voluntad vale la pena, separados de Dios nada podemos hacer, pero aferrados de su mano podemos vivir tranquilos y confiados, seguros que es Dios quien nos guarda, quien nos bendice y quien tiene cuidado de cada detalle de nuestras vidas, así que no dejemos que los problemas que enfrentamos o que las circunstancias difíciles, desvíen nuestra mirada del Señor, que las corrientes de este mundo no nos lleven a poner nuestra confianza en nosotros mismos, sino que como hijos de Dios podamos mantener la mirada firme en quien es el Señor.