Mateo 25 "Parábola de los talentos"
Sobre este episodio
Dios, conforme a su soberana voluntad, confía a cada creyente dones para la edificación de su Reino y la gloria de su nombre. Las buenas obras no constituyen la base de la salvación, sino la evidencia de una fe viva. Dios llama a su pueblo a administrar fielmente todo lo que les ha confiado. La gracia que salva también nos transforma, produciendo una vida de obediencia y servicio mientras esperamos el regreso de Cristo. En su regreso quedará manifiesto quiénes pertenecen verdaderamente a Él y cada uno rendirá cuentas de lo que el Señor le confió.