Marcos 2 "Jesús sana a un paralítico"
Sobre este episodio
Jesús tiene autoridad para perdonar pecados porque Él es el Hijo de Dios y el Salvador prometido. La necesidad más profunda del ser humano no es física, sino su condición espiritual delante de Dios. Por eso, antes de sanar, Jesús perdona los pecados, mostrando que la verdadera necesidad del ser humano es ser reconciliado con Dios. El perdón no puede ser producido por los méritos ni por las obras del hombre, sino que pertenece a Dios y es concedido por su gracia soberana mediante la obra de Cristo.