Marcos 10 "Jesús enseña sobre el divorcio"
Sobre este episodio
El matrimonio es una institución establecida por Dios y no una creación humana. Desde el principio, Dios diseñó la unión matrimonial como un pacto entre un hombre y una mujer, llamados a vivir en fidelidad, unidad y compromiso delante de Él. El pecado ha distorsionado este diseño y ha producido ruptura, egoísmo e infidelidad. Sin embargo, la voluntad de Dios continúa siendo la misma: que el matrimonio refleje su fidelidad, su orden y su propósito. Por tanto, la vida matrimonial debe someterse a la Palabra de Dios y depender de su gracia para perseverar en amor, perdón y fidelidad.