Marcos 14 "Institución de la Cena del Señor"
Sobre este episodio
La salvación es el cumplimiento del plan eterno de Dios, establecido por su gracia soberana y consumado mediante el sacrificio perfecto de Jesucristo. Debido a nuestra naturaleza caída, el ser humano está separado de Dios y es incapaz de reconciliarse con Él por sus propias obras. Solamente la muerte expiatoria de Cristo puede satisfacer la justicia divina y asegurar el perdón de los pecados. El nuevo pacto descansa en la sangre de Cristo y no en los méritos humanos. Por tanto, nuestra salvación depende completamente de la obra redentora del Señor, quien entregó voluntariamente su vida para rescatar a su pueblo y asegurar su comunión eterna con Dios.