Los barcos de hormigón que flotaban
Sobre este episodio
Estados Unidos construyó embarcaciones de hormigón armado para ahorrar acero. Algunas servían como almacenes flotantes y hasta tenían panaderías a bordo. Estados Unidos construyó barcos de hormigón durante la Segunda Guerra Mundial. Y sí, flotaban. Parece absurdo. Tiras un bloque de hormigón al agua y se hunde. Pero un barco no es un bloque. Su casco está hueco y ese espacio permite desplazar suficiente agua para que el empuje sostenga el peso de la embarcación y su carga. La idea era ahorrar acero, que escaseaba. Usaban hormigón armado, seguía llevando barras de acero por dentro, Pero necesitaba menos que un casco hecho con grandes placas metálicas. Y no todos eran barcos con motor. Algunas barcazas se desplazaban remolcadas y servían como almacenes flotantes para abastecer a la flota. Algunas incluso tenían panaderías a bordo. No era una solución especialmente rápida ni barata, pero funcionaba. Un material que parece destinado a hundirse acabó llevando suministros sobre el mar. El truco no estaba en el hormigón. Estaba en la forma.