El globo que devolvía voces.
Sobre este episodio
Un globo plateado de treinta metros parecía una idea extraña para comunicar dos lugares lejanos. En 1960, Echo 1 demostró que una señal de radio podía tomar un desvío por el espacio. En 1960, un globo de 30 metros en órbita permitió transmitir voz entre dos puntos de Estados Unidos. Se llamaba Hecho 1 y su truco estaba en la superficie. Era una película de plástico recubierta de aluminio. Viajó plegado dentro del cohete y se infló una vez en el espacio, hasta convertirse en una esfera plateada. Desde tierra, una antena lanzaba la señal de radio hacia el globo. La señal rebotaba y otra antena la recogía a miles de kilómetros. Echo no amplificaba la señal. Se limitaba a reflejarla. Así se consiguió enviar voz entre California y Nueva Jersey. Incluso llegó con claridad un mensaje pregrabado del presidente Eisenhower. Aquel globo demostró que una voz podía viajar por el espacio y volver a la Tierra. Su nombre lo explicaba bastante bien. Bien, hecho. Lo que llegaba era, literalmente, una señal rebotada.