El puente que se retorció
Sobre este episodio
En 1940, el puente de Tacoma Narrows se derrumbó mientras se retorcía. La clave fue cómo su propio movimiento cambiaba las fuerzas del viento que lo empujaban. Un puente de acero se retorció como una cinta, y no se derrumbó porque el viento lo empujara al ritmo perfecto. El 7 de noviembre de 1940, el puente de Tacoma-Narrose, en Washington, empezó a retorcerse violentamente. Llevaba meses ondulándose, pero aquella vez acabó cayendo. Quizá te lo hayan explicado como un columpio. Empujas justo a tiempo y cada balanceo crece. Esa comparación no explica bien este accidente. La explicación principal es el flutter torsional. Dicho fácil, el aire y el puente se estaban dando cuerda. Cada giro del tablero cambiaba las fuerzas del viento sobre él, y esas fuerzas alimentaban el giro siguiente. No hacía falta que los empujones llegaran una y otra vez al ritmo exacto del puente. El viento movía el puente. Pero al moverse, el puente cambiaba cómo lo empujaba el viento. Ahí estaba la trampa.