El sonido del silencio | Ps. Luis Izquierdo
Sobre este episodio
Dios, como nuestro padre celestial, responde a las oraciones y peticiones que le hacemos. Sin embargo, hay momentos en que esos clamores no son respondidos al instante y la respuesta que buscamos será contestada con un rotundo silencio. No solo porque la respuesta sea no, quiere decir que Él deja de responder. A veces el hecho de que Dios es todo poderoso no significa que siempre va a decir sí a todo. Muchas de las respuestas que recibimos son silencios de su parte. La razón principal de su silencio es porque está guardando nuestro corazón y alma de algo que puede hacernos más daño que bien. Así que, debemos de agradecer cuando Dios no responde nuestras peticiones, porque felíz no es aquel que tiene todo, sino aquel que está pleno con lo que Dios le ha dado, es aquel que ha entendido el propósito y voluntad que Dios tiene para su vida.