Conocerás mi nombre | Ps. Luis Izquierdo
Sobre este episodio
Muchos llegamos al conocimiento de Dios por diversas situaciones: vidas rotas y quebradas, acciones y actos equivocados, o por ignorancia al tomar desiciones; por ende, venimos buscando algo. Somos seres que naturalmente nacimos para adorar, el detalle es decidir a quién. Dios siempre va a ofrecernos algo; no es malo buscar algo de Él, no está mal tener una necesidad, el problema es estar acostumbrados a siempre pedirle algo. Hay cristianos que sólo buscan a Dios para recibir algo de Él. Llega un momento en nuestra vida en que debemos madurar espiritualmente. No es suficiente con congregarnos y fijarnos en las cosas superficiales, no es suficiente solo con ver milagros. Los milagros y las manifestaciones fortalecen nuestra fe, pero la presencia de Dios fortalece nuestro corazón y carácter. Ante todo debemos conocer su rostro, su nombre, porque en la medida que conozcamos quien es Él, nos mantendremos firmes ante cualquier circunstancia.