Cantaban el cántico de Moisés y el cántico del Cordero
Sobre este episodio
Dios nos concede la gracia de ver constantemente sus maravillas, de experimentar su victoria sobre nuestro enemigo, y nos invita a proclamar con nuestras vidas, dando testimonio de su grandeza, tanto de palabras como de obras, nos invita a respetarle llevando una vida conforme a sus mandamientos y adorarle con un corazón agradecido