Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero
Sobre este episodio
Qué alegría confiar en la victoria de Dios sobre la corrupción, sobre aquellos gobiernos del mundo que llevan a la perdición y por eso, entonamos el ¡Aleluya! reconociendo que ha de ser alabado Dios que vive y qué ha vencido y con Él, todos los que nos asociemos al Cordero que nos invita a su banquete.