Señor, no les tengas en cuenta este pecado. El perdón que nace del Pan partido
Sobre este episodio
Ayer vimos a Esteban ante el Sanedrín con rostro de ángel. Hoy, la historia continúa y llega a su desenlace: el primer mártir de la Iglesia entrega su vida imitando a su Maestro . Mientras lo apedrean, Esteban ora. Y su oración no es de venganza, sino de perdón: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado». El lema semanal «Quédate con nosotros, Señor» se vuelve aquí una plegaria por la gracia de permanecer fieles hasta el final. Y el símbolo del pan partido nos recuerda que la Eucaristía es también escuela del perdón: quien comulga el Cuerpo entregado por los pecadores no puede guardar rencor en su corazón.