El Evangelio recibido se hace misericordia
Sobre este episodio
San Pablo recuerda a los gálatas que el Evangelio no es una invención humana, sino una revelación recibida de Jesucristo. Hoy cavaremos tres fundamentos: acoger fielmente el Evangelio, dejar que la fe se vuelva caridad concreta y descubrir que la misión empieza cuando nos hacemos prójimos. La Biblia abierta nos guía; la viña y la torre nos recuerdan que estamos llamados a dar fruto sobre un fundamento firme. Así vivimos el lema de esta semana: «El celo misionero que nace del amor a Cristo».