1422 - Evangelios. Institución de la cena del Señor. Mt 26:28
Sobre este episodio
1422 – Mt 26:28 – Institución de la cena del Señor. porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Mateo pasa casi de inmediato a la celebración de la cena pascual en el aposento alto. Mateo se enfoca en la cristología demostrando la consumación del nuevo pacto prometido en Jer 31:31-34. La preparación de la cena de la pascua (Mt 26:17-19). Jesús encomendó a dos de sus discípulos para la preparación de la cena pascual que por Lucas sabemos que fueron Pedro y Juan (Lc 22:8). Por Marcos sabemos que “El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la pascua, sus discípulos le dijeron: ¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la pascua? Y envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle, y donde entrare, decid al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos? Y él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad para nosotros allí. Fueron sus discípulos y entraron en la ciudad, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua.” (Mr 14:12-16). Una vez más Jesús demuestra su deidad con su omnisciencia como lo había hecho también en Lc 19:30-31; Mt 17:27; Jn 2:25. El lugar para celebrar la cena sería desconocido por Judas y así evitar que Jesús fuera arrestado antes del tiempo establecido por Dios. En el plan redentor de Dios era necesario que Jesús celebrara la pascua con sus discípulos. Esta sería la última oportunidad de tener comunión y dar las enseñanzas del aposento alto en Jn 13-17. Alrededor de la mesa (Mt 26:20-22). “Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?” Por Juan sabemos que estas palabras fueron después de Jesús lavar los pies a los discípulos (Jn 13:21). Por Juan también sabemos quién era el traidor porque pregunta: “Señor, ¿quién es? Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón. Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto. Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto. Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres. Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya de noche.” (Jn 13:25-30). Judas sale a preparar el arresto de Jesús y la institución de la cena se celebra sin su presencia. Institución de la cena del Señor. (Mt 26:26-28). “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.” La pascua judía era figura del sacrificio de Cristo que estableció el nuevo pacto profetizado en Jer 31:31-34; Is 61:8. El pan y el vino son símbolos del cuerpo molido y la sangre de Jesucristo derramada en la Cruz. Después de comer el pan Jesús uso el vino como un segundo símbolo al tomarlo con la tercera copa de la cena, llamada la copa de la bendición, sobre la cual se hacía una oración de acción de gracias (1Co 10:16). Jesús “tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” Jesús de esta manera establece la doctrina del nuevo pacto que sería consumada en la Cruz. El único propósito de la sangre derramada por Jesucristo es para el perdón de los pecados para andar en santidad, y ser agradable, acepto en la presencia de Dios. No es para rociar o clamarla sobre objetos, personas, autos o invocarla para sanidad.