1451 - Juan. La autoridad de Jesús. Jn 5:19
Sobre este episodio
1451 – Jn 5:19 – La autoridad de Jesús. Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. EL evangelio de Juan 5:19-47 registra el discurso de Jesucristo afirmando igualdad absoluta con Dios. Jesús afirma: “Yo y el Padre uno somos” (Jn 10:30), “el que me ve, ve al que me envió” (Jn 12:45) y “el que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Jn 14:9). La sección de Jn 5:17-26 contiene la declaración más doctrinal e importante que Cristo mismo hace de su deidad no registrada en los evangelios sinópticos. Por lo cual, es uno de los discursos cristológicos más sobresalientes en la Biblia. Luego dará un claro testimonio de testigos distintos a Su propia palabra en Jn 5:31-47. Jesús hace unas seis afirmaciones de su igualdad absoluta con Dios para demostrar su autoridad divina: 1) Él es igual a Dios en su persona (Jn 5:17-18). 2) Él es igual a Dios en sus obras (Jn 5:19-20). 3) Él es igual a Dios en su poder y soberanía (Jn 5:21). 4) Él es igual a Dios en su juicio (Jn 5:22). 5) Él es igual a Dios en su honra (Jn 5:23). 6) Es igual a Dios en poder para dar vida eterna (Jn 5:24-26). Jesús demostró la gran diferencia entre la autoridad de Dios y la autoridad del hombre. La autoridad de Jesús es una autoridad suprema que viene de Dios Padre. Jesús es igual a Dios Padre en cuanto a su persona (Jn 5:17-18). “Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.” La relación con la Deidad, está presente. La frase es profunda: Como quiera que el Padre trabaja, de otro modo, como Dios trabaja, Yo también trabajo, por tanto, Jesús está diciéndoles a todos los presente que era también Dios, en la unidad con el Padre. “Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.” Jesús afirmará: “Yo y el Padre uno somos.” (Jn 10:30). Jesús es igual a Dios Padre en cuanto a sus obras (Jn 5:19-20). ”Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.” Siempre actuaba en armonía perfecta y subordinación a la voluntad del Padre. Jesús agrega: “Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.” La armonía perfecta que caracteriza la obra conjunta del Padre y el Hijo nace de la unidad de esencia absoluta de la que ambos participan (Jn 17:21). Como son uno en su ser, un Dios eterno (Jn 10:30), ver actuar a Cristo es ver actuar a Dios (Jn 12:45; 14:9-10; Col 2:9). Jesús es igual a Dios Padre en cuanto a su poder y soberanía (Jn 5:21). “Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.” La Biblia enseña que solo Dios tiene el poder de dar vida a los muertos (Dt 32:29; 1Sa 2:6; 2Re 5:7; Hch 26:8; 2Co 1:9; He 11:19). Como tiene el mismo poder del Padre, Jesucristo es capaz de levantar a quienes están físicamente muertos (Jn 11:25-44; Mt 9:18-25; Lc 7:11-15; Jn 6:39-40, 44). Además, tiene el poder para dar vida espiritual a quienes están espiritualmente muertos. (Jn 4:14). Porque Jesús es “el pan de Dios… que descendió del cielo y da vida al mundo” (Jn 1:4; 6:27, 33; 35, 48, 54; 10:28; 11:25; 14:6; 17:2). Jesús es igual a Dios Padre en su juicio (Jn 5:22, 27). La deidad de Cristo se avala aún más porque Dios es “el Juez de toda la tierra” (Gn 18:25; 1Sa 2:10; 1Cr 16:33; Sal 82:8; 94:2; 96:13; 98:9), pero “el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo”. (Hch 17:31; Ro 2:16; 2Co 5:10; 2Ts 1:7-8; 2Ti 4:1; He 9:27; 2Pe 3:7; Jud 1:14-15).