El camino angosto - Casa de Gracia
Sobre este episodio
Vivimos en los últimos tiempos. Los terremotos, los desastres naturales y la maldad que crece cada día son señales de que estamos en los principios de dolores que anunció Jesús en Mateo 24. Frente a esto la pregunta no es cómo mejorar la economía o la salud, sino qué camino estamos siguiendo realmente ante Dios. Jesús habló de dos puertas y dos caminos. El camino ancho es cómodo, divertido, transitado por casi todos, regido por las riquezas, la fama y el placer; termina en perdición. El camino angosto es estrecho, escondido, solitario, difícil, y pocos lo encuentran. Ese camino es Jesús mismo: la única puerta, el buen pastor que dio su vida por las ovejas. Nadie anda por él por accidente ni por herencia religiosa; es una decisión personal, consciente y diaria de tomar la cruz, renunciar al mundo y seguir a Cristo de verdad. Andar por el camino angosto trae oposición: el mundo aborrece a quien no es del mundo, habrá burlas, persecución y tribulación. Pero al final está la vida eterna. Por eso cada quien debe examinarse: no basta con ir a una iglesia o ser fiel a una persona; hay que buscar a Cristo porque Él es Dios y el único Salvador, ser fiel hasta la muerte para recibir la corona de la vida.