La vida eterna - Casa de Gracia
Sobre este episodio
Nadie quiere morir, y el ser humano invierte todo su esfuerzo en esta vida como si fuera la única, buscando mejor casa, mejor trabajo, incluso soñando con alargar la existencia por la ciencia. Pero la Biblia enseña que hay vida después de la muerte, y Dios no solo reveló que existe la vida eterna, sino cómo obtenerla. Es Él quien pone los límites; cuando dice de aquí no pasas, ni la ciencia ni la riqueza ni el conocimiento pueden cruzar esa línea. El pecado es rebelión contra Dios, abandonar al que nos creó para vivir según nuestras propias reglas, y esa vida lleva de antemano a la muerte. El hacha ya está puesta a la raíz del árbol: nuestro tiempo siempre está presto y en cualquier momento podemos ser llamados. Por eso Juan el Bautista predicó arrepentimiento y frutos dignos, no solo palabras ni pertenencia religiosa. A Nicodemo, maestro de Israel, Jesús le dijo que es necesario nacer de nuevo: del agua y del Espíritu. Como la serpiente de bronce en el desierto sanaba por fe, y como el cordero de la Pascua moría en lugar del primogénito, así el Hijo de Dios tuvo que ser levantado para que todo aquel que en Él cree no se pierda. La salvación es un regalo que se recibe por fe, con verdadero arrepentimiento, perdón de pecados y una vida transformada por el Espíritu Santo.