Lo que un piloto de carga debe saber antes de aceptar un manifiesto de lithium
Sobre este episodio
El 3 de septiembre de 2010, un Boeing 747 de carga de UPS despegó de Dubai con destino a Colonia, Alemania. El manifiesto de carga estaba en regla. La mercancía peligrosa estaba declarada. Los dos pilotos eran competentes y experimentados. No había ninguna razón para pensar que ese vuelo sería diferente a cualquier otro. A bordo había más de 81.000 baterías de litio. La mayoría, pilas de reloj de pulsera. Pequeñas. Catalogadas como Clase 9 en la clasificación IATA: materiales misceláneos. La categoría que suena a inofensiva. Dieciocho minutos después del despegue, un detector de humo en la bodega principal se activó. Lo que ardía debajo del cockpit no era un incendio convencional: era una reacción en cadena de runaway térmico que ningún sistema de supresión del 747 podía detener. El halon apagaba la llama. El fuego reaparecía. Los cables de acero que controlan los elevadores empezaron a perder tensión por el calor. El pack de aire acondicionado que debía mantener el humo fuera de la cabina falló en el peor momento posible. En veintiocho minutos, el capitán Doug Lampe perdió el control de cabeceo, perdió el oxígeno y perdió el conocimiento. El primer oficial Matthew Bell —38 años, 77 horas en el 747— se quedó solo al mando de un avión en llamas, con el cockpit lleno de humo negro, sin poder ver los instrumentos, sin poder cambiar de frecuencia de radio, intentando interceptar el ILS de la pista 12 izquierda de Dubai para que el piloto automático aterrizara el avión por él. No lo consiguió. El 747 sobrevoló el umbral de pista y se estrelló contra una base militar emiratí a nueve millas del aeropuerto. Lampe y Bell murieron en el impacto. El informe final de la GCAA tardó tres años en publicarse. 325 páginas. 36 recomendaciones de seguridad. Y una pregunta que el sector de la aviación llevaba años evitando: ¿cómo se regula una mercancía peligrosa que parece inofensiva? Este episodio responde esa pregunta. Y explica por qué, desde el vuelo UPS 6, la columna de Clase 9 en el manifiesto de carga ya no es la menos importante. Conceptos ATPL 070: clasificación IATA de mercancías peligrosas (clases 1–9), runaway térmico en baterías de litio, limitaciones de los sistemas de supresión en aviones de carga (halon, CO₂), procedimientos de incendio en bodega principal, sistemas de presurización como barrera de humo, autoland e ILS como recurso de emergencia, responsabilidades del operador y el expedidor en la declaración de dangerous goods. Fuente oficial: Informe final GCAA, Case Reference 13/2010, 325 páginas. Disponible en faa.gov.