Bautismo del Espíritu Santo a los gentiles
Sobre este episodio
Esta prédica nos enseña que la obra del Espíritu Santo no fue solo para los judíos, sino también para los gentiles. Al creer en Cristo, el Espíritu Santo nos une a Él y pasamos a formar parte de su cuerpo. Su presencia habita en nosotros y nos llama a vivir de manera diferente al mundo, siendo sensibles a su dirección y reconociendo que somos templo del Espíritu Santo. Su presencia transforma nuestra manera de vivir, fortalece nuestra fe y nos recuerda que nunca estamos solos, porque Dios permanece con nosotros y nos sostiene.