El hospital de Dios
Sobre este episodio
En este sermón el predicador nos compara con Mateo el publicano, por quien nadie daba nada y encima de eso era despreciado por todos. Nos deja claro que todos somos pecadores y que necesitamos de la Gracia de Dios, solo Jesucristo tiene poder para perdonar y transformar nuestra vida. Como iglesia debemos aceptar a todos los enfermos espirituales que vengan buscando ayuda, siempre recordando que la iglesia no es un museo donde mostrar la santidad de cada uno, sino el hospital donde Jesús es la medicina a todos nuestros males. Solo así estaremos alineados al plan de Dios: ganar almas para Cristo.