Esclavo del trabajo
Sobre este episodio
En el estudio el Pastor advierte que el exceso de trabajo es tan peligroso como la pereza. Citando Eclesiastés 4:6, denuncia que sacrificar salud y paz por acumular bienes es vanidad. Detrás de esta esclavitud suelen esconderse problemas familiares, soledad o ansias de reconocimiento. Esta adicción no es la voluntad de Dios y termina destruyendo la salud, la familia y la iglesia. Con el ejemplo de Marta y María, nos llama a priorizar el espíritu sobre los afanes. La clave está en el equilibrio: trabajar con responsabilidad, pero sin descuidar a Dios, porque Él es quien verdaderamente sostiene tu vida.