ATDLB | 1 Corintios 11-13
Sobre este episodio
En 1 Corintios 11–13, Pablo confronta el desorden, las divisiones y la búsqueda de reconocimiento que estaban contaminando la adoración de la iglesia. La reunión cristiana debe expresar quién es Jesús y reflejar su humildad en la manera en que nos tratamos, servimos y honramos mutuamente. El hombre y la mujer poseen dignidad, diferencias y una dependencia mutua establecida por Dios. La Cena del Señor también recuerda que alrededor de la mesa no existen creyentes superiores: todos somos pecadores redimidos, hijos de Dios y miembros de una misma familia. Los dones espirituales proceden del mismo Espíritu y fueron dados para el bien común. Ninguna capacidad convierte a alguien en parte de una élite espiritual. Como miembros del cuerpo de Cristo, todos somos necesarios y estamos llamados a sufrir y alegrarnos juntos.