Marc Vidal, inversor: "Es interesante que los que se vayan de Microsoft no será como despedido sino como baja voluntaria, es un ensayo general y lo firma una empresa que ganó 133.000 millones de dólares"
Sobre este episodio
La compañía tecnológica Microsoft ha ofrecido una indemnización a 60.000 empleados, lo que supone una cuarta parte de su plantilla mundial, para que abandonen la empresa de forma voluntaria. La noticia ha sido analizada por el experto económico Marc Vidal en la sección 'Salida de emergencia' del programa 'Herrera en COPE', con Carlos Herrera. Según ha explicado Marc Vidal, la clave de este movimiento es que la empresa "no despide a nadie, abre una ventanilla y le pone precio a la salida". De esta forma, serán los propios trabajadores quienes decidan en diciembre si aceptan la compensación económica y se marchan. Lo más destacado, según el analista, es que estas salidas no figurarán como despidos. Quien se vaya no constará como despido, constará como baja voluntaria, sin expediente, sin lista y sin víctima con nombre", ha señalado Vidal. Este matiz implica que el ajuste de plantilla "no entra en los recuentos de despidos tecnológicos ni en los registros de regulación de empleo", e incluso podría no registrarse como paro si la persona encuentra otro trabajo. Vidal ha querido subrayar que no se trata de una empresa en dificultades económicas. De hecho, Microsoft registró unos beneficios de 70.013,3 millones de dólares el año pasado. Por ello, el analista considera que este movimiento es "un ensayo general, y lo firma la empresa más rentable del planeta". Para el experto, este tipo de ajustes laborales son "un ajuste que no vemos en los titulares" y que ocurren mientras el debate público se centra en si la inteligencia artificial destruye empleo. Según Vidal, está ocurriendo algo "más de fondo" que está cambiando las reglas del mercado laboral. El analista ha recordado que "durante décadas, dimos por hecho que el trabajo intelectual estaba a salvo porque el cerebro era un bien escaso". Se consideraba que se tardaban "20 años en fabricar uno y no había manera de producirlos en serie". Sin embargo, la llegada de nuevas tecnologías ha cambiado ese paradigma. Vidal ha afirmado que, en contra de lo que se pensaba, la tecnología "venía a por las dos", tanto por la fábrica como por la oficina. En el caso de Microsoft, la invitación a irse está dirigida a los empleados de las áreas de software, soporte y consultoría, mientras que el personal de los centros de datos no se ve afectado. Finalmente, Marc Vidal ha concluido que "igual estamos interpretando mal el futuro", y ha lanzado una reflexión final. En su opinión, el futuro laboral exigirá "que dejemos de hacer lo que una máquina hará mejor y más rápido que nosotros, y empecemos a pensar en todo aquello que una máquina, de momento, no puede hacer".