La noche que no habíamos pedido
Sobre este episodio
Una botella de vino blanco llegó por error a nuestra mesa en Manero, Alicante. No la habíamos pedido y tampoco sabíamos a quién pertenecía. Lo que parecía una simple confusión terminó sentando a un desconocido con nosotros durante casi una hora. Entre mariscos, montaditos y un Pazo de Señorans, aquella conversación nos descubrió restaurantes, mercados y rincones de Alicante que todavía hoy sigo visitando. Porque, a veces, lo mejor de una noche es precisamente aquello que nadie había planeado.