De la huerta al hospital
Sobre este episodio
Todas nuestras células poseen mecanismos moleculares de reparación del ADN , el cual, no se asuste, sufre daños frecuentemente. Si el daño causado al ADN es demasiado intenso, la célula detecta que el daño es irreparable y decide suicidarse. Las células malheridas suelen ser obedientes y resignadas con su propio destino, y ponen fin a su vida. Pero no todas las células heridas se resignan a su muerte. En algunos casos, los mecanismos de suicidio celular fallan, la célula mutante se apega a la vida y puede convertirse en una célula tumoral. Por fortuna, décadas de estudios sobre las plantas alimenticias han demostrado que muchas de ellas contienen sustancias que impiden o dificultan el desarrollo de los tumores.