LA CARRERA HACIA LA VACUNA DEL CORONAVIRUS
Sobre este episodio
LA CARRERA HACIA LA VACUNA DEL CORONAVIRUS Nuestro sistema inmune nos defiende de los agentes patógenos que nos rondan. Primero se activa el sistema inmune innato. Los macrófagos entran en acción. No tienen en cuenta el tipo de invasor. Se enfrentan a la amenaza. Literalmente, se los comen. Estas células fagocitarias se dedican a digerir microorganismos. Son un poco toscas. Pero son una primera línea de defensa efectiva. Y dan información clave al sistema inmune adquirido o adaptativo. Por si algún patógeno logra escapar de la primera defensa. El sistema inmune adquirido está formado por un ejército de linfocitos. Un tipo de leucocito o glóbulo blanco. Están listos para combatir individualmente a cada patógeno. A veces necesitan varios días para entrar en acción. Ya conocen cómo son los invasores. Los macrófagos se lo han comunicado. El linfocito T hace el trabajo de coordinación. Dispone de unos receptores de antígenos específicos. Los antígenos son los que inducen la respuesta inmunitaria del organismo. La que provoca la formación de anticuerpos. Es el turno de los linfocitos T citotóxicos. Se dedican a neutralizar las células infectadas. Mientras que los linfocitos B fabrican los anticuerpos. También conocidos como inmunoglobulinas. IG por su abreviatura. Son unas moléculas especiales para los invasores. Y tienen memoria inmunitaria. Existen cinco clases de anticuerpos. El Ig G es el que nos da un mayor nivel de protección. La próxima vez que nos invada el mismo patógeno ya tendrán lista una respuesta rápida y efectiva. Hasta aquí, todo parece sencillo. El problema es que a veces el sistema inmune tarda mucho en reconocer a nuestro invasor. Ahí es donde entran en juego las vacunas. Las defensas de nuestros ancianos están más desgastadas. Y tardan más en reaccionar. En los niños y en las personas mayores predomina la respuesta innata. Las vacunas tienen una carga viral atenuada. Muy débil. Lo justo para activar nuestras defensas. Para que el sistema inmune reaccione. Y aprenda a enfrentarse al invasor, cuando aparezca de verdad. La más eficaz es la que nos ayuda a producir anticuerpos del tipo Ig G. Este remedio salva millones de vidas al año. Y evitan que enfermen muchos más. Las vacunas inyectables mejorarán su presentación. De la clásica aguja pasaremos a las microagujas. Los aerosoles nasales y otros formatos. Hoy en día contamos con un amplio abanico de opciones para intentar derrotar al Sars Cov2. Que son los más de 160 proyectos candidatos que ya están en marcha. El gran reto será contar un suministro mundial suficiente. Parece ser que el Sars Cov 2 será también estacional. Como la gripe. Algunas parece que son prometedoras. La farmacéutica moderna está desarrollando la M RNA 1273. La Universidad de Oxford trabaja junto al laboratorio Astra Zeneca en el prototipo Ch Ad0x1 n Cov-19. Se trata de una versión debilitada del virus del resfriado común. Mientras que la de Sinova Biotech ya entró en fase III en Brasil. Esta emplea el virus Sars Cov 2 inactivado. Hemos sufrido cuatro pandemias de gripe: Las de 1918, 57, 68 y 2009. Hay que aprender de nuestro pasado. Es la hora de poner a prueba todo nuestro conocimiento científico. La inteligencia artificial es nuestra alidada en esta difícil tarea. El Big data y las redes neuronales sintéticas analizan las fórmulas en desarrollo. Sus algoritmos producen simulaciones y estudian los diferentes escenarios. Pueden suponer un ahorro de un 40 por ciento del tiempo necesario en la fase preclínica. Y un recorte de hasta el 60 por ciento en los ensayos. Además de reducir la inversión que requiere cada etapa. Las tecnologías de vanguardia pueden abrir paso a un nuevo modelo de producción. Las consultas telemáticas son cada vez más frecuentes. Los wearables pueden servir para controlar nuestros registros. Un avance hacia la telemedicina. Después de lograr una vacuna eficaz nos falta otro desafío mayor. Distribuir los 15.000 millones de dosis que va a requerir la población mundial. Al menos dos dosis por ciudadano. El almacenamiento de estos fármacos debe conservarse a unos menos ochenta grados bajo cero. Algunos ya intentan ser previsores. Invierten en la llamada: producción a riesgo. Esto es, fabricar las dosis antes de conocer los resultados de los ensayos clínicos. El acceso a la vacuna preocupa a todos los países. El Ministerio de Sanidad Español propone que se sigan algunos criterios. Que primero se administren a las personas más vulnerables. Al igual que a las más expuestas a la pandemia. La carrera hacia la vacuna del coronavirus sigue a todo ritmo.