DISCURSO DE BIENVENIDA AL CURSO 2020 2021
Sobre este episodio
BIENVENIDOS A ESTE CURSO 2020 Ceip Aitana Benidorm Me gustaría comenzar está pequeña reflexión citando la siguiente frase de John Dewey: "Si enseñamos a los estudiantes de hoy como enseñamos ayer, les estamos robando el mañana". Bienvenidos a este curso. A este nuevo desafío. La globalización es la palabra que mejor acompaña a este siglo 21. Una realidad en la que saber idiomas no es ya necesario, sino imprescindible. En nuestro centro, los estudiantes los adquieren desde las primeras etapas. El futuro que está a punto de llegar está muy relacionado con la tecnología. Nuestro colegio apuesta por la enseñanza de este campo tan fundamental. La adquisición de conocimientos no es lo único importante en la vida de un niño. El colegio es el segundo lugar donde pasan más tiempo. Y los valores que aprenden son tan necesarios como las propias asignaturas. Nuestro profesorado busca orientar a sus hijos usando las mejores herramientas emocionales. La empatía, la colaboración y la solidaridad. Aportando soluciones en el día a día. Y apostando por una convivencia basada en el respeto y la igualdad. Atendemos al esfuerzo que supone este escenario incierto. Siempre desde nuestra mejor voluntad. Con empeño. ¿Estáis listos? Todo irá bien. Mantengamos la calma… Y la sonrisa. En estos tiempos. Bienvenidos a este curso 2020- 2021 en el Colegio Aitana de Benidorm. Porque nuestros alumnos… Siempre invitan a pensar en un futuro mejor. A no perder nunca… La esperanza. Sabemos que no son momentos fáciles. Pero es solo una piedra en el camino. Como dice la historia. El distraído tropezó con ella. El emprendedor, construyó con ella. La persona cansada la usó como asiento. Para los niños fue su juguete. La pintaron de colores. Y la pusieron como pisapapeles. Miguel Ángel sacó la más bella escultura de una roca. En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra. Sino en la persona. No existe piedra en el camino que no podamos aprovechar para nuestro crecimiento. Todo pasará. Y seremos más agradecidos. Más justos, más amables. Porque entre todos, habremos aprendido la lección. Ya que en nuestro centro estamos convencidos de que con esfuerzo, trabajo y dedicación, construiremos una mejor educación para todos. Una noche, un grupo de luciérnagas salió a volar por el bosque. Entre todas, había una que prefería esconderse en el hueco de un árbol. Un día, la luciérnaga mayor se acercó a ella. ¿Qué te ocurre? ¿Por qué no sales y disfrutas con nosotras? La luciérnaga avergonzada le respondió. Lo que pasa es que nunca voy a brillar tanto como la luna. Su luz se distingue a millones de kilómetros. Mientras que la mía es apenas una chispita. Entonces, la luciérnaga mayor le dijo. La luna no brilla siempre igual. A veces crece, otras se hace diminuta. Así que anímate. Aprende a no compararte. Bate tus alas y sal a volar. La temerosa luciérnaga aprendió que todos somos diferentes. Y algo más importante. En estos momentos, más que nunca. Cuando notemos que la luna o nuestra ilusión están menguando. Es hora de brillar con vuestra luz propia.