BIENVENIDOS A LA SOCIEDAD SIN CONTACTO
Sobre este episodio
BIENVENIDOS A LA SOCIEDAD SIN CONTACTO La pandemia ha sentado las bases de una nueva realidad. La que parece que nos acompañará y cambiará para siempre. Es la sociedad sin contacto. Un entorno en el que la interacción se realiza a distancia. El avance de la tecnología también ha puesto en nuestras manos herramientas que nos evitan tocar los objetos. Lo apreciamos en algunos adolescentes. Que dedican más tiempo al amigo de Whatsapp que al que tiene sentado en frente. Internet nos ha enseñado que se puede estar sin estar. Nos demuestra que no existen las fronteras. Aunque se traten de ponerle barreras. Los gigantes tecnológicos van a la carrera por implementar interfaces que se activan con la vista o la mente. De momento, ya estamos inmersos en el primer estadio. Ya es posible dar instrucciones a una máquina mediante nuestra voz. No hace falta nada más. Cruzarnos de brazos. Le podemos pedir a Siri, Google Assistant o Alexa, que haga millares de cosas. Sin necesidad de apretar ningún botón. Es el comienzo de la era sin contacto. Amazon reveló que hay más de 100 millones de dispositivos en el mundo con su asistente virtual integrado. Pero no todo es hablar con un asistente virtual. La verdadera sociedad sin contacto es un fenómeno más profundo. Más complejo que preguntar por el móvil la edad de un famoso. Se trata de organizar nuestra interacción con el mundo. Pagar sin tocar dinero. Subir al transporte público sin escanear el abono. Salir de un supermercado sin pasar la tarjeta por el datafono. Utilizar un ascensor sin pulsar el botón. O abrir las puertas con solo acercarnos a ellas. Ejemplos del preámbulo de esta sociedad sin contacto. Ir de compras, a la oficina, a cenar a un restaurante… Todo podremos hacerlo desde casa, cómodamente. Gracias a ciertas aplicaciones. Y también con visores de realidad virtual y aumentada. El transporte que nos permite viajar por la sociedad sin contacto. Sin que tengamos que ir en avión, barco o en coche. Ahora subamos un peldaño más en lo que significa esta transformación. Existen los modelos predictivos. Los algoritmos que saben lo que nos apetece. Y que serán capaces de encargar nuestro menú favorito, sin que tengamos que pensarlo. En la nueva realidad hemos asistido a ferias de empleo, conciertos o reuniones de trabajo en un entorno virtual. Lo virtual se come lo presencial. Está por ver si se mantiene esta tendencia cuando se comience con la vacunación a la población mundial. En el fondo, somos humanos. Y necesitamos el contacto con otras personas. Lo que sí parece más probable es que avancen los dispositivos predictivos. Aquellos que felicitarán a nuestros amigos en el día de su cumpleaños por nosotros. Para que dediquemos nuestro tiempo y esfuerzo a otras cosas. Todavía no está claro, a cuáles. Seguiremos caminando por la sociedad sin contacto. Juntos, pero no revueltos.