EL SECRETO DE LOS SUPERCENTENARIOS SECUENCIANDO SU ADN
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EL SECRETO DE LOS SUPERCENTENARIOS SECUENCIANDO SU ADN La probabilidad de vivir más de 110 años es muy pequeña. Tan solo de 1 entre 100.000. En Japón hay más de 61.000 habitantes que superan los 100 años de edad. Aunque sólo 146 llegaron a los 110. En todo el mundo existe cerca de medio millón de centenarios. Sin embargo, se estima que solo hay unas 400 personas vivas con 110 años o más. La persona que más tiempo ha vivido es la francesa Jeanne Calment con 122 años. Al menos, su edad pudo ser verificada. Muchos de sus coetáneos perdieron su certificado de nacimiento por su antigüedad y no se pudo demostrar su edad. Un estudio italiano trata de descrifrar el secreto de la larga vida de aquellos que sobrepasan los 105 años. La clave estaría en la reparación de su ADN. Por lo tanto, disponen de un bagaje genético único. Esta reparación más eficaz de su ADN les proteje contra las enfermedades asociadas al envejecimiento. El análisis se basó en comprobar la genética de un grupo de personas mayores de 105 años. Luego, compararon los resultados con un grupo de adultos más jóvenes de esa zona de Italia. Sus conclusiones se publicaron en E life. Participaron 81 personas mayores de 105 años. Los conocidos como semi supercentenarios. También, aquellos que superan los 110 años, los supercentearios. Y cotejaron sus muestras con la de 36 personas sanas con una edad media de 68 años. Los investigadores recogieron muestras de sangre de todos ellos y secuenciaron su genoma completo. Además, este estudio se comparó con otro trabajo que se había publicado previamente. En el anterior informe, se analizó a 333 italianos de más de 100 años y compararon sus datos con los de 358 personas de unos 60 años. En síntesis, las personas de más de 105 años presentaron cinco cambios genéticos comunes entre dos genes. El COA1 y el STK17A. Este último se relaciona con una mayor actividad en algunos tejidos. Es importante para la salud de las células. Coordina la respuesta de cada célula al daño del ADN. Y previene la aparición de enfermedades como el cáncer. Otro patrón que se repetía en los semi y supercentarios es la diminución de la actividad del gen COA1 en ciertos tejidos. Este gen es fundamental para la relación del núcleo de las células y las mitocondrias. Las mitocondrias se encargan de producir energía en nuestras células. No es un estudio pionero. Los resultados de los análisis anteriores demostraron que la reparación efectiva del ADN es un mecanismo que alarga la vida de las especies. Los autores del estudio también midieron el número de mutaciones naturales que habían acumulado las personas semi y supercentarias. Y comprobaron que tenían un número bajo de mutaciones en seis de los siete genes analizados. En definitiva, estaban más protegidos a las mutaciones asociadas a la edad. Este hecho les protegería contra los problemas de salud. El estudio constituye la primera secuenciación del genoma completo en personas con una larga vida. Ha permitido observar los cambios genéticos heredados y los que se producen de forma natural en las personas mayores. En resumen, los que disfrutan de una larga existencia se debe a dos factores genéticos. Que disponen de eficaces mecanismos de reparación del ADN y una baja carga de mutaciones en unos genes específicos.