ASÍ ES VIAJAR EN VIRGIN HYPERLOOP
Sobre este episodio
ASÍ ES VIAJAR EN VIRGIN HYPERLOOP Ni un coche, ni un tren bala ni tampoco un avión. El Hyperloop de Virgin alcanza velocidades superiores a la mayoría de estos medios de transporte. Espera ser una realidad para 2030. En noviembre de 2020 ya realizó el primer viaje tripulado. Se pudo ver a dos personas a bordo de este tren flotante del futuro con forma de tubo. El Hyperloop es un revolucionario medio de transporte ideado por Elon Musk. Que es el fundador de Tesla y Space X. Este proyecto está en formato de código abierto. Lo que significa, que pueden desarrollarlo otras empresas. Tal y como está haciendo la británica Virgin, propiedad de Richard Branson. Precisamente, Virgin es la compañía que ha logrado ser la primera en realizar una prueba con pasajeros. En su vídeo de muestra, se ve cómo sería la experiencia. Desde la estación de donde saldría hasta que llega a su destino. En el interior se aprecia un amplio espacio. Con aspecto de pequeños salones con libertad de movimientos. Tendría capacidad para unos 28 pasajeros. Estos ocupantes viajan en una especie de gran cápsula de tubo cerrada al vacío. Para reducir la sensación de claustrofobia, el techo del Hyperloop recrea las condiciones de luz exterior. Su diseño es moderno y futurista. Emplea la madera. Y sus sillones se disponen en fila o enfrentados, para generar un espacio para la conversación. Virgin Hyperloop cuenta con puntos de carga inalámbrica y notificaciones LED en paredes y asientos. Con información, como el tiempo estimado de llegada o la velocidad a la que está circulando. Virgin asegura que su sistema puede alcanzar velocidades de 1.080 km por hora. Esto implica que sería tres veces más rápido que un tren de alta velocidad. Y más de 10 veces más veloz que uno tradicional. Asimismo, quedaría por encima de la velocidad promedio de un avión comercial. De esta forma, el trayecto de Madrid a Barcelona lo podría cubrir en unos 40 minutos. El AVE tarda en torno a dos horas y media para completar ese recorrido. Mientras que un avión lo hace en alrededor de una hora y 20 minutos. Los tubos del tren estarían elevados, instalados sobre pilares. Como si se tratase de una montaña rusa. Su interior estaría a muy baja presión. Esto permitiría que los vagones se movieran suspendidos en el aire. La energía que alimentaría su propulsión vendría de las placas solares instaladas a lo largo del recorrido. Veremos si el Hyperloop se convierte en el transporte del futuro.