LA ECONOMÍA DE LA ATENCIÓN
Sobre este episodio
LA ECONOMÍA DE LA ATENCIÓN El homo digitalis sólo es capaz de mantener su atención durante 9 segundos, antes de saltar a la próxima distracción. 9 segundos es sólo un segundo más de los 8 que tiene el pez que nada en una pecera. A eso ha quedado reducida nuestra capacidad de atención. Según los datos que maneja Google a partir de nuestros hábitos de navegación. En realidad, la economía de la atención ha existido desde que aparecieron los medios de comunicación. La radio, la televisión, los periódicos y las revistas llevan años tentándonos. Ya sea con sus portadas, sus carátulas o sus melodías…para que les hagamos caso. Pretenden capturar nuestra atención durante un tiempo. ¿Y por qué lo hacen? Porque vale dinero, y mucho. En el mundo digital la lucha por nuestra atención es feroz. Ahora estamos expuestos a miles de páginas web, a cuentas de las redes sociales, podcast, memes… Y una infinidad de aplicaciones que disparan sus alarmas para captar nuestra atención. Muchos se quejan de las consecuencias de esta saturación. La alerta permanente, la invasión de nuestra privacidad o el halago de nuestro narcisismo con el anuncio inmediato de lo que vendrá después.