NOS ESTAMOS QUEDANDO SIN ARENA EN LAS PLAYAS
Sobre este episodio
NOS ESTAMOS QUEDANDO SIN ARENA EN LAS PLAYAS En mayo de 2004 tres activistas actuaron en una playa cerca de Mumbai. Estaban robando arena de esta zona. La arena es el segundo elemento más demandado del mundo sólo por detrás del agua. Los traficantes de arena han aumentado en la India. Y se han extendido por el resto del mundo. Comprobemos el valor que se esconde tras ella. Estamos rodeados de arena. El asfalto, el cemento, los cristales o los chips de tu teléfono, el plástico, los cosméticos o la pasta de dientes, todo necesita arena. Un tercio de todo el terreno que existe ya es desértico. Esto nos hace pensar que nos sobra arena en el planeta. Pero no es así. Los países con grandes desiertos tienen que importar arena desde Australia y Canadá. El edificio más alto del mundo es el Burj Khalifa en Dubai. Mide 830 metros. Para construirlo tuvieron que traer arena desde más de 10.000 km de distancia. Esto se debe a que no toda la arena es útil para hacer cemento. La arena del desierto es la más abundante. Pero sus partículas suelen ser redondas por la erosión del viento. Mientras que la arena de la playa suele tener partículas más alargadas. Y sirven mejor para que el hormigón sea más resistente. La diferencia entre ambos tipos de arena se podría explicar así. La del desierto sería como construir un muro con bolas. Y la de la playa sería como hacerlo con ladrillos. Sin embargo, la demanda de este tipo de arena, presente en los ríos y en las playas, no hace más que crecer. Y nos podríamos quedar sin este bien tan preciado. Por ejemplo, más de la mitad del cemento que se usó en el 2019 provenía de China. Solo en China, entre 2011 a 2013, se ha empleado más hormigón que el utilizado por los Estados Unidos en todo el siglo XX. India es el segundo país que produce más cemento. Singapur está construyendo una serie de islas artificiales. Para aumentar su masa terrestre. Estos proyectos hacen que aumente la escasez de arena. Y afecta a todos los ecosistemas. Los mineros tienen que extraer arena de los ríos por un salario muy bajo. Incluso, se habla que de emplean mano de obra infantil en países como Uganda. Esta extracción masiva hace que los ríos se vuelvan cada vez más profundos. Por lo tanto, hará falta excavar más hondo para seguir obteniendo arena. No hay ningún control sobre la minería de arena ilegal en la India. El gran impacto que tiene este uso creciente de la arena en la construcción no se ve reflejado en su precio. Esta acción de cavar cada vez a más profundidad está erosionando las playas, destruyendo los ríos y afectando al medio ambiente. Muchas especies de cocodrilos se están extinguiendo en la India por este problema. Ahora pensemos en algunas soluciones al tráfico de arena. La primera sería usar menos cantidad de cemento del que empleamos. Reutilizar la arena y los materiales cada vez que derriban una construcción. En Alemania se recicla dos tercios de los materiales que utilizan. Por el contrario, en la India o Bangladesh no se recicla ni el 10 por ciento. El tercer paso es encontrar un medio de certificar las fuentes de las que se extrae la arena. Y el cuarto es de regular el tráfico ilegal de arena en el mundo. Se calcula que se extraen unas 100.000 toneladas de arena ilegal. Lo que supone un fraude de más de 2.000 millones de euros. No olvidéis que la arena está presente en muchos objetos cotidianos que nos rodean. Es imprescindible. No la agotemos. El que ofende escribe en la arena, el que es ofendido, escribe en mármol.