Y vivieron perdices y comieron felices
Sobre este episodio
Personajes Diálogo o texto Beatriz ¡No puede ser! Narrador/a Dijo Beatriz, después de leer ‘Blancanieves’. Beatriz Esto no es posible. Narrador Se asustó, mientras ojeaba ‘La Cenicienta’. Narrador Todavía había una montaña de cuentos. Tan alta como el Puig Campana. Horas después de leerlos todos, Beatriz llegó a una conclusión: Beatriz En todos los cuentos, al final ‘los protas’ se comen una perdiz. Narrador Que es lo que era ella, que no lo había contado. Narrador Eso a ella le daba mucha rabia. Porque se ‘zampaban’ a alguien de su especie. Ñam, ñam. Narrador Así que decidió contárselo al alcalde del pueblo: Beatriz Señor alcalde, me gustaría que cambiara algo… Alcalde ¿El qué?...si se puede saber… Beatriz Pues es que…al final de los cuentos siempre terminan comiéndose una perdiz. Alcalde ¿Y cuál es el problema? Beatriz Pues mire, que yo soy una perdiz, y eso me ofende. Narrador El alcalde buscó entre varios documentos en su oficina. Y le dio una noticia en el periódico a Beatriz. Ponía los siguiente: Narrador Se abre la carnicería más grande de España. Beatriz ¿Dónde está eso? Alcalde Pues, en la ciudad de al lado. Narrador El alcalde le explicó a la perdiz que fue el Jefe Carnicero quien se inventó la famosa frase final de los cuentos. Narrador Y vivieron felices y comieron perdices. Narrador Beatriz fue a la ciudad de al lado en dirección a la ‘Gran Carnicería’. Narrador Parecía un centro comercial. Tenía 8 pisos. Nuestra protagonista tragó saliva y se le puso cara de perdiz. Luego entró en aquel lugar. Narrador El primer piso era de carne porcina, de cerdo. La pobre estaba asustada de ver animales a punto de ser devorados por los humanos. Narrador En los siguientes pisos había carne vacuna, de vaca, ovina, de oveja y avícola, de ave… Con esta última…casi se desmaya. Narrador Ya llegó al último piso. Justo donde estaba el ‘Gran Jefe carnicero’. Beatriz ¡Esto no es justo! Carnicero Adri ¿Qué quieres…mocosa? Narrador La voz tenebrosa del Carnicero hacía temblar el suelo… Narrador El carnicero parecía un monstruo. Tenía unos ojos marrones que se ponían rojos. Era gordo con barba corta. Su nariz era grande y también era calvo. Narrador Beatriz tragó saliva y se la metió en el buche. Beatriz ¡No te tengo miedo! Carnicero Adri ¿Tú?...ja,ja… menuda birria de ave. ¿Qué pretendes? Narrador Beatriz cada vez se cabreaba más. Al final, se tranquilizó. Y pudo explicarle al carnicero lo que pasaba con la frase final de los cuentos. Carnicero Adri ¡Ni hablar! No lo pienso cambiar. Beatriz Por lo menos…¡suelta a los animales! Narrador El carnicero se negó. Sin embargo, Beatriz bajó por los tres pisos y liberó a los animales. Narrador Los animales se unieron. Acorralaron al carnicero…y él por fin decidió cambiar la frase. Beatriz ¿Y ahora...que? Narrador Beatriz se fue con las perdices y el resto de animales. Carnicero Adri Después de lo que ocurrió, este cuento no podía acabar con la famosa frase…así que: Y vivieron perdices y comieron felices.