LAS MICROCREDENCIALES Y EL APRENDIZAJE PARA TODA LA VIDA SE IMPONEN EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
Sobre este episodio
LAS MICROCREDENCIALES Y EL APRENDIZAJE PARA TODA LA VIDA SE IMPONEN EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR La realidad educativa se interesa por los programas cortos y específicos. Parte de un movimiento más profundo que lleva una década produciéndose en la educación superior. Desde que se pusieron de moda los Mooc. Las ofertas se centran en formaciones de breve duración, concretas. Basadas en habilidades y pensadas a la medida del mercado laboral. Sin duda, esto no significa que los títulos consolidados de grados másteres o MBA vayan a desaparecer. Pero la tendencia apunta a esta dirección más disgregada. Donde uno elige entre las opciones que puede estudiar online desde una plataforma. Las carreras profesionales se han alargado. Y esto suple la demanda de formación permanente para toda la vida. La pandemia ha acelerado este cambio. Junto al título o grado se valoran formaciones que desarrollan el liderazgo, la transformación digital o el marketing. O los programas ‘custom’, hechos a medida para empresas. La educación superior y otras instituciones ofrecen credenciales alternativos. Que ayudan a los estudiantes a adquirir nuevas habilidades, actualizar las que ya tienen y demostrar las que saben. Muchas compañías ponen el foco en las habilidades y menos en los títulos de los futuros trabajadores. Las micro credenciales van ganando peso. Unido al aprendizaje para toda la vida y al reciclaje. Los estudiantes de 18 a 29 años van a caer un 20% en los próximos años. Y la nueva ley de universidades prevé que un trabajador, sin titulación académica, pero con experiencia, pueda matricularse en una carrera de su campo. Es una forma de salvar la educación superior ante el declive demográfico. Una micro credencial puede equivaler a entre 100 o 150 horas de aprendizaje. Y no tiene que ser necesariamente de contenido. Pueden abordar las habilidades blandas o mejorar ciertas capacitaciones. Por lo tanto, constituyen la mínima unidad educativa. Incluso, en Estados Unidos existen programas en los que obtener un número de micro credenciales junto a otras asignaturas troncales sirven para lograr un diploma completo. En Estados Unidos, este sistema sirve como desahogo ante unos precios públicos elevados. Que han expulsado de la universidad a una parte importante de la sociedad. El problema reside en cómo separar el grano de la paja. En saber si una micro titulación tiene algún valor o no. La comisión Europea ya estudia la forma de validar estas certificaciones. Además, sirven como reconocimientos que se pueden incluir en el currículum. Especialmente si se han obtenido durante el grado o el posgrado. Por lo tanto, esto demuestra que has salido de la universidad con una carrera bajo el brazo. Pero también con unas micro credenciales que atestiguan que eres resiliente, creativo o un buen líder. El objetivo es el de acercar la universidad al mercado laboral. Y hacerla más atractiva para los estudiantes de mayor edad. Un porcentaje cada vez mayor de estos, estudia y trabaja a la vez. Diversificar la oferta. Preparar a los ciudadanos para el mundo en el que vivirán. Ofrecer programas más personalizados. Itinerarios híbridos, online… Son un creciente número de escenarios que van surgiendo. Aunque ya irrumpen nuevos actores en escena. Y no son cualquier cosa. Google, Microsoft, Amazon o IBM Empresas enormes que ya ofertan microtitulaciones sobre inteligencia artificial o ciberseguridad, entre otras. Se abre la veda. Y esto no ha hecho más que comenzar…