ALLAN KARDEC Y SU BIBLIA DEL ESPIRITISMO
Sobre este episodio
ALLAN KARDEC Y SU BIBLIA DEL ESPIRITISMO Una de las características esenciales de la humanidad es la necesidad de saber quiénes somos. De dónde venimos y qué sentido tiene esta vida. Las respuestas a estas preguntas, en principio, provenían de la mitología. Luego de las religiones y la filosofía. Y en poco tiempo, la ciencia ha entrado en este terreno a la búsqueda de contestaciones. El Espiritismo es otra de las doctrinas que intenta explicar la realidad. Basándose en una interpretación esotérica del Evangelio Cristiano pero mediante la posibilidad de comunicarse con los espíritus. El movimiento surgió en el siglo 19 a partir de los libros de Allan Kardec. Él definió a esta escuela como un sistema para el estudio del espíritu. Un conjunto de principios y leyes, revelados por Espíritus Superiores. En todas las épocas de la humanidad se ha creído en la posibilidad de contactar con los espíritus de los difuntos. Y en el poder de algunas personas para intermediar en esta comunicación. De ahí aparecieron los primeros chamanes de las tribus. Los que tenían ese don. Y muchas veces se ayudaron de plantas alucinógenas y rituales mágicos. Las religiones institucionalizadas también realizan sus rituales y proceden de una revelación divina. Además, muchos fieles creen ver apariciones de la virgen o procuran comunicarse con la divinidad mediante la plegaria. En definitiva, la mayoría reconoce la existencia de una instancia superior al cuerpo, el alma. Que tendría un carácter espiritual y la posibilidad de trascender. Kardec escribió sobre la capacidad de establecer diálogos con las almas de los fallecidos. Este autor creía que las instituciones religiosas habían fracasado. Y que la ciencia contribuía a disminuir la fe en todas las esferas sociales. Por lo tanto, creyó que el mundo necesitaba un nuevo paradigma para explicar la realidad. Uno que no necesitara de ninguna mediación institucional. Con el fin de que todos tuvieran acceso a la espiritualidad de manera natural. El Espiritismo se fundamenta en las enseñanzas, supuestamente obtenidas de los espíritus más evolucionados. Sus practicantes pueden comunicarse con el otro lado a través de un médium, de aparatos electrónicos o mediante apariciones. Hay una línea difusa en cuanto a su categoría. Algunos consideran al Espiritismo una religión y otros una filosofía. Por el contrario, la mayoría de los movimientos espiritistas se consideran cristianos. Sus creencias básicas serían estas: Después de la muerte, el espíritu sobrevive y pasa a otro plano espiritual. Ciertas personas tienen el don de la mediumnidad. Los espíritus pueden llegar a reencarnarse en un nuevo cuerpo para continuar con su evolución. Las acciones buenas y malas en esta vida tendrían consecuencias en las vidas futuras. Dentro de este marco comentaré la vida y obra de su mayor gurú, Léon Denizard Rivail, conocido como Allan Kardec. Durante sus 64 años de vida quiso probar la ‘destrucción del materialismo’. Nació en Francia en 1804 y dedicó 30 años de su vida a la educación. Su obra magna es el: Libro de los Espíritus. Publicado el 18 de abril de 1857. La primera edición se agotó en una semana. A partir de esa y fecha y hasta 1862, redactó otros trece libros sobre la misma temática. Donde llegó a clasificar a los espíritus en superiores e inferiores. Su obra más polémica fue el Evangelio según el Espiritismo. La Iglesia Católica mandó quemar muchos de estos ejemplares en la hoguera en 1864. Sin embargo, más de 200 años después de su fallecimiento, su obra se sigue editando en casi todo el planeta. Nacer, morir, renacer de nuevo, esa es la ley. Su obra es una constatación de la inmortalidad de las almas, una llamada esperanzada más allá de la muerte.