10 MONSTRUOS DE LA BIBLIA
Sobre este episodio
10 MONSTRUOS DE LA BIBLIA Pensar en monstruos nos puede situar en el mundo de la televisión, el comic o el video juegos. Sin embargo, su leyenda es mucho más antigua. Nos podemos remontar a ciertos libros de ciencia ficción, a la novela gótica y a otros anteriores. Como el Antiguo Testamento. La Biblia está llena de estos seres, donde lo maravilloso, lo mágico y lo sobrenatural aparece ante nuestros ojos. La Edad media fue el periodo de los prodigios y lo extraordinario en este sentido. Podemos comprobarlo en los capiteles de algunos claustros, en las fachadas de las iglesias o hasta en ciertos tapices. Lo religioso era fantástico y lo fantástico era religioso. Ahora os presentaré a 10 monstruos bíblicos que surgen de las páginas de las sagradas escrituras. 1 La primera bestia. Se menciona en el Apocalipsis. Es un monstruo de siete cabezas y diez cuernos que proviene del océano. Tiene apariencia de oso con boca de león, con las patas de un buey y el cuerpo de un leopardo. Hay teólogos que han interpretado el origen de esta bestia. Simbolizaría a ciertos representantes de la iglesia, desde el Papa hasta al emperador de Roma en el siglo I. Las Langostas de Abadón. De nuevo, en el mismo libro del Apocalipsis se describe a esta especie de Anticristo. Es un tipo de ángel del abismo, que reinará sobre las langostas que van a devastar a la humanidad. Las langostas de Abadón tienen cola de escorpión, el rostro de hombres, el cabello largo como el de algunas mujeres y hasta portan coronas y armaduras de oro. 3. La segunda bestia. La criatura que sigue a la primera bestia, surgió de la tierra en vez de en el mar. Tiene dos cuernos y se asemeja a un dragón. 4. El Leviatán. Es uno de los clásicos dentro de la Biblia. Se le representa como una gran ballena. Se especula con que se adaptó del mito babilónico de la creación donde Baal lucha contra una criatura de siete cabezas. Junto con la primera bestia, es otro de los monstruos marinos de la Biblia. 5. Los Nephilims. Fueron los gigantes o titanes que vivían en la tierra. Descendieron de los hijos de Dios y las hijas del hombre. Es decir, serían medio divinos al provenir de los hombres y de ángeles. Hay estudiosos que opinan que simbolizan el deseo de algunos ángeles por tener relaciones con las mujeres de la tierra. 6. Las cuatro bestias de Daniel Estas cuatro criaturas están asociadas a las cuatro naciones diferentes de la historia de la humanidad. El primero es un león con alas de águila y representaría a Babilonia. El segundo es semejante a un oso y se le relaciona con el reino de los persas. El tercero es como un leopardo pero con tres cabezas y cuatro alas de ave a sus espaldas. Esta bestia está enlazada con Grecia. Y la última es la más fuerte y estaría vinculada con Roma. 7. El ejército de los 200 jinetes. No debemos de confundirlos con los archifamosos cuatro jinetes del Apocalipsis, aunque se originen de la misma fuente. La biblia los detalla como criaturas con cabezas de león y cola de serpiente. Incluso, escupen fuego, humo y azufre por sus bocas. Y podrían ser las responsables de la muerte de un tercio de la humanidad cuando llegue el Día del Juicio. 8. El Gran dragón. De nuevo, surgido de las páginas del Apocalipsis, es una bestia con siete cabezas y diez cuernos. Se le identifica con Satanás o con Roma. Su cola podría expulsar a la mitad de las estrellas del cielo. 9. Los Unicornios. En este caso, no están considerados exactamente como monstruos bíblicos, pero aparecen en las Sagradas Escrituras. Algunos estudiosos opinan que hubo un error en la traducción y que confundieron a otros animales con esta criatura. Y 10 El Behemot. Esta gigantesca criatura de gran poder solo puede ser controlada por Dios. Hay creacionistas que surgieren que fue un dinosaurio descrito en la Biblia. Y es que existen multitud de interpretaciones sobre estas criaturas. En conclusión, ya hemos visto que esto de los monstruos no son cosa de superhéroes o de películas de efectos especiales. Es interesante estudiar su mitología y el simbolismo que tienen en la historia. Ya lo dijo el célebre escrito Stephen King. Inventamos nuestros horrores para hacer frente a la realidad.