LAS DANZAS DE LA LLUVIA
Sobre este episodio
LAS DANZAS DE LA LLUVIA Los rituales para hacer llover, pidiéndoselo a seres divinos, han existido, en distintas versiones, en casi todo el mundo. Los Cherokees hacían una danza para atraer el agua y la buena cosecha. Al igual que en el Antiguo Egipto, en el campo español se hacían rogativas a santos como San Isidro. Las danzas de lluvia se mantienen en lugares tan dispares como México, Rumanía y algunas zonas de África. Hay distintas versiones para practicarla. Es habitual invocar el agua con plumas, hojas y ropas coloridas. Los Cherokees creían que esta ceremonia no sólo atraía a la lluvia, sino que los espíritus de los antiguos jefes, bajaban para combatir contra los malos. Era la forma de agradecer a sus dioses el agua que iban a recibir. Los Zuñi de México siguen con su propia danza. En Mixteca Alta, Oaxaca, todavía llevan a cabo la Viko Lavi, fiesta del agua. Tal y como la realizaban sus antepasados. Los Ña Tanjna, son los hombres elegidos en este ritual, para interceder entre la tierra y los dioses. Paparuda en Rumanía o Perperuna en eslavo. Todavía se celebra en los Balcanes. Allí, las mujeres son las protagonistas. Paparuda es la diosa de la lluvia en la mitología rumana. Para clamar por su atención, ellas cubren su cuerpo con ramas y hierbas. Luego, caminan y bailan. Suele celebrarse el jueves de la tercera semana, después de Pascua. Muchas danzas de la lluvia se practican en verano, tras un tiempo de sequía. Y es cuando lucen sus grandes tocados, vestidos, pieles de animales, máscaras, brazaletes, collares, pintura corporal y accesorios específicos para este ritual. Los pasos de baile suelen ser en zigzag, a diferencia de otras danzas ceremoniales, en las que se colocan en círculo.