ADIÓS GIGANTES NOS HACEMOS PEQUEÑOS
Sobre este episodio
ADIÓS GIGANTES NOS HACEMOS PEQUEÑOS Gracias a series y películas como Parque Jurásico, la paleontología especializada recibe más atención en los medios. Los animales gigantes nos fascinan. Caminaron por este planeta hace millones de años. Estos titanes ya no están entre nosotros, pero… ¿Por qué ya no hay especies tan grandes como en el pasado? La ballena azul es el animal más grande en la actualidad. Puede pesar hasta 150 toneladas y medir 25 m de largo. Es un caso extraordinario. Durante las eras del pasado, han poblado la tierra muchas especies de un tamaño descomunal. Seres marinos tan grandes como cargueros o animales voladores tan enormes como avión. Libélulas de un metro de envergadura y hasta salamandras que medían lo mismo que un coche. Sus restos fósiles nos han permitido conocer su existencia y sacar conclusiones sobre su desaparición. La evolución de la vida en la tierra muestra una tendencia a reducir el tamaño de los seres vivos. Los científicos debaten en busca de respuestas a este fenómeno. Los animales más grandes necesitan una buena disponibilidad de recursos para mantener a su especie. Aunque hay otras diferencias importantes. Por ejemplo, los dinosaurios tenían zonas huecas en sus huesos. Esas ‘bolsas de aire’ aligeraban mucho el peso de sus esqueletos gigantes. Por ello, a pesar de su gran tamaño, la estructura ósea de los dinosaurios era liviana, comparada con los robustos huesos de los grandes mamíferos actuales. Los elefantes africanos rozan el límite del mayor tamaño posible para un mamífero terrestre. Los mamíferos somos de sangre más caliente, así que necesitamos consumir y gastar más recursos para mantener nuestra temperatura corporal. En algunas etapas del pasado hubo más concentración de oxígeno en la atmósfera. Esta situación fue clave para desarrollar plantas o insectos gigantes. Visto en perspectiva, es una cuestión de tiempo. Los dinosaurios fueron más pequeños en sus inicios. La evolución de estos seres comenzó hace unos 230 millones de años y dominaron el planeta hasta su extinción, hace 65 millones de años. Los dinosaurios estuvieron en la tierra durante 150 millones de años. A partir de su desaparición, los mamíferos empezaron a dominar los recursos. Pero no llevamos ni la mitad de ese tiempo, evolucionando como la especie dominante. No es todo una cuestión de tamaño. Los mamíferos se hicieron más dominantes gracias a una estructura social más compleja. La que nos permitió cazar en manada de forma organizada. Por lo tanto, no hace falta que seamos los más grandes, ya que este comportamiento nos ha ayudado a prosperar. La cooperación entre nosotros es más eficaz que tener un cuerpo enorme. En el mar no ha habido tanta caza en grupo hasta hace algunos siglos, cuando nos atrevimos con las orcas. Por eso, los animales más grandes que existen siguen viviendo en el océano. Nada es eterno, la balanza se inclinará hacia otra especie, si el mundo sigue en pie. Es todo, cuestión de tiempo.